El Teatro Alberdi se llenó de remeras y zapatillas, y con saltos y pogos vivió el inicio de la fiesta quinceañera de Karma Sudaca. Demasiadas cosas pasaron en años, y en dos horas la banda logró hacer un resumen que unió sus distintas etapas, con públicos diferenciados.
Los cantos típicos que le adjudican a Karma ser lo más grande de Tucumán se apaciguaron cuando se corrió el telón, y el set semiacústico arrancó con "Sos vos".
El segmento ocupó la mitad del show, con una enorme cantidad de invitados. Sin embargo, no abrumó por abundancia. Tampoco faltaron el humor o los clásicos comentarios del cantante Tony Molteni.
Primero fue el frenético violín de Javier "Matota" Gómez (La Yunta), e inmediatamente después Roberto Sir acarició las cuerdas del arpa en "Vengo por ti". Dos amigos inseparables del mundo Karma, Maxi López y Mario Márquez, sumaron sus guitarras para rockear con todo, en una seguidilla que incluyó "Green river", de Creedence Clearwater Revival.
"Karaca sudma" terminó de darle sentido al clip que se proyectó reiteradamente en la pantalla, con recortes de la historia de Karma, marcada por la aparición de personajes frecuentes de su cosmogonía: "Fleco y Male", MTV, "Cacho" García... "El karma de sobrevivir", dice la canción.
Los piropos calaron en el escenario cuando subieron las violinistas Penélope Albornoz, Cecilia Iriarte y Rose Gómez, y la cellista Rocío Espinosa, para acompañar a la banda en el cierre del set acústico con "El hombre de la basura". Los gritos se ahogaron y todos quedaron mudos cuando los arcos tocaron las cuerdas.
Y como dijo Tony, ahí empezó el ruido, y el público pidió que sacaran las butacas. Obviamente no se pudo, pero se las ingeniaron para saltar y hacer pogo.
Con Charlitos Morales (guitarra) y el folclorista Adrián Sosa (voz y bombo), pasó "Sin olvido" en una versión dura, emotiva.
Enorme fue la sorpresa cuando de entre el público salió Miguel Fuensalida, caracterizado como Michael Jackson, para seguir con los pasos de "Jacko" la melodía imparable de "De cabezas y de noche". Por supuesto que hubo un toque de "Beat it" para que la ovación estallara.
En la fiesta no podía faltar un músico que durante casi 14 de los 15 años fue parte de la banda. Calavera Maidana volvió a colgarse el bajo para tocar "Fugitivo de tu voz", y se quedó un rato más. No podía perderse "El títere", tema insignia de la etapa del nacimiento de Karma.
Como viene ocurriendo en los últimos años el cierre se programó con "Furia Calchaquí". Tony no pudo tirarse desde el escenario, pero bajó corriendo y se sumó al pogo que rodeó las butacas, esta vez sin perder las zapatillas. El Colo Vernieri lo siguió, aprovechando que no usa cables en sus guitarras.
"Éxtasis y terror" fue para el falso bis (nunca se bajaron del escenario), y la primera parte de las celebraciones quinceañeras terminó con la versión karmera de "De mí", de Charly García.
Tony, el Colo, José Lazzara y Cacho Palomino se abrazaron al borde del escenario, con las caras desencajadas de felicidad. Como las de esa masa heterogénea que copó el Alberdi para rockear.